Argentina es el segundo país del mundo con más dólares fuera del sistema financiero, solo detrás de Rusia.
Así lo expuso el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, en una presentación ante inversores, donde estimó que los residentes argentinos mantienen casi 250.000 millones de dólares en efectivo y depósitos en el exterior, un monto equivalente al 40% del tamaño total de la economía.
El número coloca al país por encima de potencias como Alemania, Reino Unido, Francia e Italia.
Y si se ajusta por cantidad de habitantes, la foto es aún más llamativa.
Según un análisis del economista Nery Persichini, Argentina pasa al primer puesto mundial con unos 5.400 dólares per cápita fuera del sistema, lejos del segundo lugar que ocupa Bélgica con 4.100 dólares por persona.
Tras la reglamentación de la ley de inocencia fiscal, el equipo económico busca que una parte de esos dólares del colchón fluya hacia el sistema bancario formal.
El economista Nery Persichini sintetizó el fenómeno como el resultado de una «conducta microeconómica moldeada por una pesada historia macroeconómica».
Esa acumulación de experiencias llevó a generaciones de argentinos a refugiarse en el dólar físico como reserva de valor, por fuera de cualquier institución financiera local.
El dato per cápita lo ilustra con claridad: mientras Argentina promedia 5.400 dólares por habitante fuera del sistema, Bélgica ocupa el segundo lugar con 4.100, seguida por Dinamarca con 3.700 y Países Bajos con 2.900.

