Dos volcanes ubicados en territorio chileno encendieron las alarmas en Argentina.
El Villarrica, en la Patagonia, y el Lascar, en el norte del país, registran anomalías térmicas y mayor actividad interna.
En el caso del primero, monitoreos satelitales detectaron un incremento en la temperatura del cráter y confirmaron que el lago de lava volvió a ser visible.
Ubicado cerca del Paso Mamuil Malal, a unos 138 kilómetros de Villa La Angostura, cualquier variación en su comportamiento impacta directamente en el seguimiento que hace la provincia de Neuquén.
El Lascar, por su parte, mostró desde febrero un enjambre sísmico, emisiones de dióxido de azufre y una columna de desgasificación que superó los 1.000 metros sobre el cráter.
En ambos casos, los organismos de monitoreo (el Sernageomin chileno, el SEGEMAR y Defensa Civil de Neuquén) descartaron erupciones inminentes.
Aclararon que por ahora no hay riesgo de afectación sobre territorio argentino, aunque mantienen la vigilancia activa y la cooperación entre países.
El Villarrica es uno de los volcanes más activos de Sudamérica y permanece bajo observación permanente.
El fenómeno detectado responde al comportamiento típico de los volcanes de «conducto abierto», donde el magma suele encontrarse expuesto en determinados períodos del año.
El Lascar, considerado el volcán más activo del norte de Chile, ocupa el puesto 14 en el ranking de riesgo volcánico del país.
Los registros de las últimas semanas evidenciaron un aumento en la cantidad de sismos volcano-tectónicos asociados a la fractura de roca.
El monitoreo satelital también identificó anomalías en la radiancia térmica y en la emisión de dióxido de azufre.
Según el SEGEMAR, estos cambios indican que el volcán se encuentra por encima de su nivel de base.
Aún así, no anticipan una erupción a corto plazo ni afectación sobre el territorio argentino.

