El Comando Conjunto Antártico (COCOANTAR) abrió una investigación contra el jefe de la base Petrel, el capitán de fragata Cristian Gabriel De Gregori.
Se registraron incumplimientos reiterados de la normativa ambiental y denuncias de maltrato al personal durante la Campaña Antártica 2025.
Un memorando interno del segundo jefe de la base, fechado el 10 de enero, acusa a De Gregori de haber ordenado la eliminación y quema a cielo abierto de combustibles y aceites en una batea metálica.
Esto habría generado un riesgo crítico de contaminación del suelo, la fauna y la biodiversidad antártica.
También se denunció la incineración no controlada de residuos como víveres vencidos, plásticos y materiales de construcción.
Estas prácticas están prohibidas por el Protocolo de Madrid de 1991, que regula la protección ambiental en la Antártida y prohíbe la quema a cielo abierto.
De comprobarse, podrían derivar en un reproche internacional hacia la Argentina dentro del sistema antártico.
Tratamiento de residuos en la Antártida
Los residuos generados en las bases se clasifican en grupos y deben ser evacuados en tambores y contenedores transportados por el rompehielos ARA Almirante Irízar hacia el continente.
Solo algunos desechos orgánicos pueden ser incinerados en equipos especiales con filtros, pero nunca a cielo abierto.
La base Petrel se encuentra en proceso de modernización con nuevas pistas de aterrizaje y una planta de tratamiento de aguas residuales aún inconclusa.
Investigación disciplinaria
Además de las irregularidades ambientales, el informe señala un clima de tensión en la base, con acusaciones de lenguaje hostil, amenazas y humillaciones hacia la dotación.
Psicólogos consultados advierten que el aislamiento extremo en las bases antárticas puede agravar conflictos si no existe un liderazgo adecuado.

