El Gobierno nacional oficializó un cambio histórico en la forma de clasificar las películas en la Argentina.
A través del decreto 50/2026, firmado por el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete Manuel Adorni, se derogó el decreto 828 de 1984 y se disolvió la Comisión Asesora de Exhibiciones Cinematográficas, organismo creado en el retorno de la democracia para garantizar pluralismo y diversidad en la exhibición de contenidos audiovisuales.
De ahora en adelante, las películas provenientes de Estados Unidos se exhibirán bajo los criterios de calificación de Hollywood, mientras que el INCAA será responsable de evaluar el resto de los estrenos.
El nuevo esquema introduce categorías como:
- G (Audiencia General)
- SP (Supervisión Parental sugerida)
- R-13, R-17 y 18 años
Reemplazando las tradicionales clasificaciones ATP y aptas para mayores de 13, 16 o 18. El decreto también establece sanciones para los exhibidores que incumplan las restricciones de edad.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, celebró la medida en redes sociales y la definió como “un decreto que da libertad”.
En su mensaje, evocó la película Cinema Paradiso para cuestionar la existencia de comités de calificación con representantes de la Iglesia y felicitó al presidente del INCAA, Carlos Pirovano, por su gestión.
“Los que creemos en la libertad queremos sacar al Estado de la cultura, porque el Estado en la cultura no es política cultural sino propaganda política”, afirmó.
El decreto argumenta que la Comisión Asesora quedó desactualizada frente a las transformaciones culturales y tecnológicas, generando demoras en la distribución de películas.
Además, subraya que la responsabilidad primaria sobre el control de los contenidos recae en las familias, mientras que el Estado cumple un rol complementario de orientación y prevención.
Según datos del INCAA, el 65,8% de los estrenos en Argentina son de origen estadounidense, lo que refuerza la decisión de homologar los criterios de calificación con los de Hollywood.

