El fotógrafo Pablo Grillo, quien sufrió lesiones encefalocraneanas durante la represión frente al Congreso el 12 de marzo de 2025, se presentó como querellante particular en la causa y reclamó que se investigue la responsabilidad de los jefes de Gendarmería y del Ministerio de Seguridad.
La presentación fue realizada en el Juzgado Federal N°1 de María Servini, con el patrocinio de las abogadas Claudia Cesaroni y Agustina Lloret.
Grillo apuntó a la cadena de mando detrás del accionar del cabo primero Héctor Jesús Guerrero, procesado por disparar seis veces con una pistola lanzagases en ángulo horizontal, práctica prohibida por protocolo.
Uno de esos disparos impactó en la cabeza del fotógrafo y lo dejó con graves secuelas.
La querella sostiene que los superiores no intervinieron para frenar la violencia y, en algunos casos, incluso alentaron el accionar.
El escrito señala a los jefes de grupo Hernán Ariel Kozak y Jorge Luis Reyes, al inspector de la Policía Federal Gerardo Ariel Perillo Scampini, al comandante Néstor Germán López y al alférez Gonzalo Gabriel Goulart.
También apunta al director nacional de Gendarmería, Claudio Miguel Brilloni, cuya presencia en el lugar no moderó la represión.
Finalmente, la querella pidió investigar la responsabilidad política de la entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich.
Está acusada de cerrar sin fundamentos la investigación administrativa interna contra Guerrero y de instalar públicamente una versión falsa de lo ocurrido.
Para Grillo y su entorno, el objetivo es que la causa avance más allá del autor material y se determinen las responsabilidades jerárquicas – políticas en el operativo.

