El Congreso de Perú aprobó este martes la censura del presidente José Jerí, con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, lo que deja vacante la jefatura del Estado a solo dos meses de las elecciones generales.
Jerí llevaba apenas cuatro meses en el cargo, tras suceder a Dina Boluarte en octubre de 2025. Su gestión estuvo marcada por una sucesión de escándalos:
- El llamado “chifagate”, cuando fue captado reuniéndose con empresarios chinos en un restaurante sin registro oficial en la agenda presidencial.
- La denuncia de que varias jóvenes que visitaron Palacio de Gobierno fueron luego contratadas por el Estado.
- Antecedentes judiciales y publicaciones en redes sociales consideradas sexistas por sus detractores.
Las explicaciones del mandatario no convencieron a los congresistas, que optaron por apartarlo del cargo.
La Fiscalía había iniciado investigaciones preliminares por patrocinio ilegal y tráfico de influencias.
El Congreso eligió la vía de la censura como presidente del Congreso, lo que automáticamente lo apartó de la presidencia de la República.
Este mecanismo requiere menos votos que la vacancia presidencial por “incapacidad moral permanente”.
Constitucionalistas como Óscar Urviola calificaron la decisión como “un golpe de Estado en la práctica”
La destitución de Jerí confirma la crisis institucional crónica que atraviesa Perú: será el octavo presidente en diez años. La lista incluye a Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, Pedro Castillo, Dina Boluarte y ahora José Jerí.
El Congreso deberá elegir este miércoles 18 de febrero al sucesor de Jerí, quien gobernará hasta julio, cuando asuma el ganador de las elecciones cuya primera vuelta se celebrará en abril.
La destitución refleja la fragilidad política del país y anticipa un escenario de tensión en la recta final hacia los comicios.

