El desempleo en Argentina cerró 2025 en 7,5%, el nivel más alto para un fin de año desde la pandemia. Según el INDEC, la cifra equivale a 1,7 millones de personas sin trabajo, lo que representa un aumento de 230.000 respecto a 2024.
El salto se dio en un contexto de fuerte parate económico y cierre de empresas. Desde la llegada de Javier Milei al poder, la desocupación pasó del 5,7% al 7,5%, con un pico de 7,9% en el primer trimestre de 2025. La tasa de actividad subió a 48,6%, pero la tasa de empleo cayó a 45%, reflejando pérdida de puestos incluso en el sector informal.
La informalidad laboral creció un punto porcentual y alcanzó el 43%, mientras que la formalidad descendió al 56,9%. El Gran Buenos Aires fue la región más golpeada: allí el desempleo trepó al 8,6%, y en el conurbano llegó al 9,5%.
Los jóvenes fueron los más afectados. Entre los varones de 14 a 29 años la desocupación escaló al 16,2%, y entre las mujeres al 16,8%. Además, los salarios reales se encuentran en mínimos históricos: los registrados cayeron un 2,1% en 2025 y acumulan una pérdida del 7,1% desde noviembre de 2023, con un desplome mucho mayor en el sector público.

