En un giro respecto de la política de austeridad que marcó el inicio de la gestión libertaria, el Gobierno puso fin al congelamiento de haberes para la cúpula del Poder Ejecutivo.
Según datos oficiales, los salarios de ministros, secretarios y subsecretarios registraron una recomposición del 123% acumulado entre enero y mayo de 2026.
Ahora su sueldo alcanza los 8 millones de pesos.
La medida fue oficializada mediante el DNU 931/2025 y se justificó en la necesidad de contar con funcionarios “profesionalizados y remuneraciones competitivas”.
El objetivo es evitar la fuga de cuadros técnicos hacia el sector privado.
El incremento se aplicó de forma escalonada y desde ahora los sueldos de la alta política quedarán vinculados a los aumentos de la administración pública nacional.
Con la nueva escala, los ministros pasarán de $3.584.006 en diciembre a $8.020.866 en mayo.
Los secretarios, de $3.282.709 a $7.346.575.
Los subsecretarios, de $2.981.513 a $6.672.510.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, percibe lo mismo que un ministro, cifra que quedó bajo escrutinio judicial por denuncias de presunto enriquecimiento ilícito.
El contraste con el resto de los trabajadores es marcado.
El salario promedio de los empleados estatales ronda los $1.200.000, mientras que el Ripte para trabajadores en blanco se ubicó en $1.646.344 en enero.
En paralelo, un senador percibe $11,6 millones y un juez de la Corte Suprema $9,9 millones.

