¿Qué va a pasar con la miel?: peligra su exportación por el recorte al INTI

El conflicto en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) se profundizó en los últimos días con denuncias de vaciamiento, la baja de más de 900 servicios técnicos y un plan de despidos que, según gremios, podría superar los mil trabajadores. La reestructuración impulsada por el Gobierno en el marco del ajuste estatal afecta áreas sensibles como alimentos, materiales y control industrial, y generó protestas.

En este contexto, la industria de la miel aparece como caso testigo. Hasta 2018, el sector enfrentaba rechazos frecuentes en aduana por contaminación de tambores y ausencia de normativa clara. La situación se estabilizó gracias al trabajo conjunto del INTI y el SENASA, que implementaron un sistema de certificación para envases y lograron reducir los rechazos en mercados exigentes como la Unión Europea.

Ese esquema quedó en suspenso: el Gobierno dio de baja los servicios del INTI y trasladó las certificaciones al Organismo Argentino de Acreditación (OAA), una entidad privada. Las empresas advierten que el cambio implica mayores costos y genera incertidumbre sobre la capacidad técnica para sostener estándares internacionales.

Argentina es el cuarto exportador mundial de miel, con más de 78 mil toneladas exportadas en 2024, y concentra casi el 90% de sus ventas en Estados Unidos, Alemania y España. La actividad involucra a unos 22 mil apicultores y tiene fuerte presencia en provincias como Entre Ríos y Santa Fe, donde la cadena productiva genera empleo y divisas en economías regionales.

En el sector temen que el desarme del sistema de control reabra conflictos con los mercados internacionales y ponga en riesgo una economía regional clave.





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