La Justicia porteña dictó un fallo inédito al considerar a dos peces como “seres sintientes” y, por lo tanto, sujetos de derecho.
La decisión surgió tras una denuncia de la ONG Jaulas Vacías, que alertó sobre las condiciones precarias en las que se encontraban los animales dentro de una pecera de 40 litros en un local gastronómico.
El juez ordenó su rescate inmediato y el traslado a un hábitat de 2.500 litros, garantizando un entorno adecuado para su bienestar.
El fallo se apoyó en la Constitución Nacional y en la de la Ciudad de Buenos Aires, que promueven la protección de la fauna urbana.
Este reconocimiento se suma a otros casos recientes en Argentina, donde ya se había otorgado estatus de sujetos de derecho a canarios y yeguas, marcando un avance en la jurisprudencia sobre derecho animal.

