El Gobierno nacional oficializó el DNU 681/2026, que modifica la Ley de Migraciones N.º 25.871 e incorpora nuevas causales para impedir el ingreso o disponer la expulsión de extranjeros que promuevan mensajes de odio contra argentinos o participen en actos de ultraje a los símbolos patrios. La norma fue publicada en el Boletín Oficial y lleva la firma del presidente Javier Milei junto a todo el gabinete.
El decreto establece que estas conductas podrán ser consideradas motivos suficientes para denegar el ingreso al país o cancelar una residencia ya otorgada. En paralelo, se modificó el artículo 62 de la ley para que esas mismas conductas constituyan causales de expulsión de quienes ya residen en Argentina.

En los fundamentos, el Ejecutivo remarcó la tradición de apertura hacia la inmigración, pero subrayó que el Estado conserva la facultad soberana de fijar condiciones para proteger el orden público y la convivencia social. Según el texto, en los últimos tiempos se registró un incremento de mensajes de odio y actos de hostilidad contra la identidad nacional.
El decreto aclara que las nuevas disposiciones no alcanzan a críticas políticas, académicas o ciudadanas, siempre que sean un ejercicio legítimo de los derechos constitucionales. La protección se limita a sancionar discursos de odio e incitación a la violencia, en línea con la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
El DNU entrará en vigencia al día siguiente de su publicación.
Será remitido a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso, que deberá analizar su validez conforme al procedimiento previsto para los decretos de necesidad y urgencia.

