El Ejecutivo nacional resolvió dejar sin efecto la aplicación del decreto 690/2026.
La medida desregulaba la actividad de practicaje en los puertos argentinos.
Ahora, alcanzó un acuerdo con el sector que incluye una reducción del 20% en las tarifas del servicio.
La medida fue comunicada por la Oficina del Presidente y permitió que los prácticos levantaran el paro iniciado el 3 de agosto, que había paralizado la actividad portuaria y dejado más de 185 buques sin operar.
El acuerdo contempla la conformación de una mesa de diálogo con participación de organismos de Seguridad y Defensa para revisar los puntos de la normativa de desregulación.
El decreto suspendido habilitaba nuevos prestadores, eliminaba requisitos considerados obsoletos y flexibilizaba traslados de personal. El ministro Federico Sturzenegger había defendido la iniciativa afirmando que “los ríos deben ser una autopista para el desarrollo, no un kiosco regulatorio”.
Desde la Cámara de Practicaje y Pilotaje, su presidente John Ryan cuestionó la reforma.
Advirtió que “la seguridad de la navegación y la seguridad individual se encuentran enormemente vulneradas con esta nueva regla”.
Con la suspensión del decreto y la baja de tarifas, el Gobierno logró destrabar el conflicto portuario.
Ahora se abre un nuevo proceso de negociación para definir el futuro del régimen de practicaje en el país.

