El senador libertario Joaquín Benegas Lynch quedó envuelto en una polémica durante el debate de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, luego de que la oposición lo acusara de tener un conflicto de interés por su vínculo con la empresa Glocal Terra SRL, dedicada a la administración y venta de campos a extranjeros.

La senadora Juliana Di Tullio cuestionó su participación en la discusión, señalando que la firma que integra asesora a inversores en la compra de tierras rurales, un tema directamente relacionado con el capítulo de la ley que buscaba flexibilizar los límites de propiedad extranjera.
Benegas Lynch reconoció ser socio fundador de la compañía, pero rechazó las acusaciones y aseguró que “un beneficio general no es un privilegio particular”. Argumentó que su actividad está declarada y que la norma no incluía disposiciones específicas que lo favorecieran.
El oficialismo finalmente retiró el capítulo sobre Tierras ante la falta de apoyo de gobernadores aliados, lo que desactivó el debate inmediato sobre el presunto conflicto. Sin embargo, la controversia dejó instalada la discusión sobre la transparencia y los límites entre la función pública y los intereses privados.
El caso expone un dilema ético que seguirá bajo la lupa en futuros debates legislativos vinculados al sector agropecuario y la extranjerización de tierras.

