Las autoridades de Nepal confirmaron que el número de víctimas fatales por el deslave e inundaciones en la frontera con China ascendió a 1.252 personas, mientras que en el Tíbet se registraron 21 muertes adicionales, lo que eleva el balance total a 1.273 fallecidos.
En territorio nepalí, además, 4.216 personas continúan desaparecidas, mientras que en China la cifra llega a 541, sumando un total de 4.757 desaparecidos, entre ellos unos 600 extranjeros de más de 30 países.
La magnitud de la emergencia llevó a las organizaciones de ayuda a evaluar el uso de porteadores para trasladar asistencia a las zonas más afectadas, dada la dificultad de acceso en los terrenos montañosos.
Mientras tanto, en Katmandú se realizaron funerales simbólicos en el templo Pashupatinath para familiares que aún no han recibido noticias de sus seres queridos, cumpliendo con las tradiciones pese a la ausencia de cuerpos.
El Ejército nepalí y equipos internacionales continúan con las tareas de rescate, con especial foco en túneles de centrales hidroeléctricas donde se teme que haya cerca de 900 personas atrapadas.

