Según un informe de la consultora Analytica, entre 2023 y 2026, alrededor de 140.000 jóvenes argentinos tuvieron que regresar al hogar familiar ante las dificultades económicas. La falta de empleo, la inflación y el aumento del costo de vida complican la posibilidad de independizarse.
La proporción de jóvenes de entre 18 y 29 años que logró emanciparse cayó al 22,2% en el primer trimestre de 2026. Al mismo tiempo, desde noviembre de 2023, la canasta de consumo de quienes viven solos aumentó un 387,9%, mientras que los gastos en servicios como vivienda, luz y gas acumularon una suba del 637,9%.

El mercado laboral también refleja las dificultades: el desempleo entre los menores de 30 años llegó al 15% durante el primer trimestre de 2026.
Además, solo el 38,3% de los jóvenes ocupados tiene un empleo registrado y los salarios reales de los trabajadores formales de hasta 29 años se ubican un 9,1% por debajo de los niveles de 2023, según el informe.
La situación también impacta en las finanzas personales. A fines de julio, la morosidad entre jóvenes de 18 a 30 años alcanzó el 39,1%, lo que puede limitar sus posibilidades de acceder a créditos. El relevamiento advierte sobre el crecimiento de las apuestas La combinación de empleos precarios, salarios rezagados y gastos cada vez más elevados dificulta el ahorro y el acceso a una vivienda propia. Para miles de jóvenes, independizarse se vuelve cada vez más difícil y regresar a la casa de sus padres aparece como una alternativa ante la falta de recursos.

