Una nueva fuga de gas y líquidos contaminados en el pozo petrolero LO-X10, operado por la empresa President Petroleum S.A., generó este fin de semana un grave impacto ambiental en la zona rural de Pichanal.
El episodio reactivó las denuncias de productores y familias que viven en los alrededores, quienes aseguran que el problema se repite desde 2023 sin respuestas concretas.

Las fotos registradas en el lugar muestran un escenario alarmante:
- Animales muertos.
- Pastizales devastados.
- Árboles totalmente secos.
- Charcos contaminados que se extienden por varios sectores del predio.
Según referentes rurales, los derrames y gases liberados ya causaron la muerte de cientos de animales y mantienen un elevado riesgo de incendio debido a la presencia de componentes inflamables en superficie.
Impacto en la producción y la vida rural
El daño se expande por kilómetros y afecta tanto a la fauna silvestre como a la producción familiar.
En muchas zonas aún se observan restos de barro tóxico, residuos químicos y huellas de animales atrapados sin poder escapar.
Para los pequeños criadores, que dependen del suelo y del agua para sostener su actividad, las pérdidas económicas y ambientales resultan difíciles de recuperar.
A pesar de los reclamos insistentes de las comunidades, hasta ahora no hubo una respuesta firme que garantice que estas situaciones no volverán a ocurrir.
Vecinos y productores exigen:
- Controles más estrictos.
- Un plan serio de remediación ambiental.
- Intervención inmediata de autoridades provinciales y nacionales para frenar el deterioro continuo del territorio.

