Las altas temperaturas y la humedad favorecieron la proliferación del barigüí, un insecto volador conocido popularmente como “mosca negra”.
Se trata de un insecto que habita en zonas con aguas corrientes (ríos y arroyos). A diferencia del mosquito, no pica, sino que muerde la piel con pequeñas garras para alimentarse de la sangre.
Sus mordidas provocan dolor, enrojecimiento, hinchazón y picazón intensa. En algunos casos puede generar reacciones alérgicas con fiebre, ardor o inflamación.
El entomólogo Guillermo Tarelli explicó que el barigüí prolifera tras lluvias intensas y aumento del caudal de ríos, lo que dificulta su control:
“El problema no es el agua estancada, como ocurre con los mosquitos, sino todo lo contrario: el barigüí se desarrolla en aguas corrientes”.
Riesgos para la salud
- Puede dejar manchas rojas y heridas costrosas que tardan en desaparecer.
- El rascado aumenta el riesgo de infecciones por bacterias presentes en las manos o uñas.
Aunque no transmite enfermedades como el dengue, su mordida puede ser muy molesta y afectar la calidad de vida en zonas ribereñas.
¿Cómo prevenir y qué hacer si muerde?
Especialistas recomiendan:
- Usar repelentes con DEET de alta concentración.
- Vestir ropa clara, de mangas largas y pantalones largos.
- Colocar mosquiteros en puertas y ventanas.
- Evitar zonas cercanas a ríos y arroyos en amanecer y atardecer, momentos de mayor actividad del insecto.
- Si ocurre una mordida:
- Lavar la zona con agua y jabón.
- Aplicar hielo o compresas frías para reducir la inflamación.
- Usar cremas calmantes o antihistamínicas.
- Consultar al médico en caso de reacción alérgica.

