Un Boeing C-40 Clipper de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizó en Ushuaia en medio de un fuerte hermetismo.
El avión llegó desde la base militar Joint Base Andrews, en Maryland, con escalas en San Juan y Buenos Aires.
La embajada norteamericana explicó que se trata de una comitiva bipartidista de congresistas de la Comisión de Energía y Comercio.
El objetivo es coordinar reuniones con funcionarios nacionales para discutir temas como el procesamiento de minerales críticos, gestión de residuos y salud pública. Sin embargo, no se difundió el listado de legisladores ni hubo agenda oficial con autoridades locales.
El arribo coincide con la intervención del puerto de Ushuaia dispuesta por el gobierno de Javier Milei, tras detectar irregularidades en la administración provincial de Gustavo Melella.
La medida puso al frente al sindicalista Juan Avellaneda y generó tensiones políticas en Tierra del Fuego.
La presencia militar estadounidense en un punto estratégico como Ushuaia despierta preocupación en la Armada Argentina, que se enteró del arribo por los medios.
También genera inquietud en Cancillería y en Chile, ya que podría poner en crisis el Tratado Antártico, que prohíbe la presencia militar en la región.

