El Boletín de los Científicos Atómicos anunció que el Reloj del Juicio Final se adelantó a 85 segundos para la medianoche, la distancia más corta desde su creación en 1947.
Este indicador simbólico, diseñado por Albert Einstein y J. Robert Oppenheimer, busca reflejar lo cerca que está la humanidad de una catástrofe global.
La noticia fue presentada en la Universidad de Chicago y generó alarma en la comunidad científica y política internacional.
La decisión se apoya en un diagnóstico preocupante:
- El riesgo de una nueva carrera armamentista nuclear tras la expiración del tratado New START entre Estados Unidos y Rusia
- La falta de avances en acuerdos sobre cambio climático
- La proliferación de conflictos armados
- La expansión de la desinformación.
“Cada segundo cuenta y se nos acaba el tiempo”, advirtió Alexandra Bell, presidenta del Boletín.
El reloj ha oscilado históricamente según el contexto internacional.
En 1991, tras la firma de acuerdos de reducción de armas estratégicas, se alejó a 17 minutos de la medianoche.
En 2023 y 2024 se situó en 90 segundos, y en 2025 en 89 segundos.
Hoy, el margen es menor que nunca, lo que representa el máximo nivel de alerta en sus casi ocho décadas de historia.
Lejos de ser un pronóstico fatalista, el Reloj del Juicio Final busca movilizar a la opinión pública y presionar a los líderes globales.
Los expertos sostienen que aún es posible revertir la tendencia mediante cooperación internacional, reducción de armas nucleares, acuerdos climáticos efectivos y regulación de nuevas tecnologías.

