El joven futbolista Daniil Sekach, de 20 años, quedó en el centro de un escándalo judicial y deportivo tras admitir haber asesinado a una empresaria en su domicilio en Moscú.
El Comité de Instrucción de Rusia confirmó que el jugador, integrante del segundo equipo del FC Ural, confesó el crimen.
Fue detenido en un hotel a 14 kilómetros de la escena.
Según la reconstrucción oficial, Sekach fue engañado por estafadores que se hicieron pasar por policías y lo enviaron al departamento de la víctima con la misión de abrir una caja fuerte.
Ante la negativa de la empresaria a dar la combinación, el futbolista la atacó con múltiples puñaladas, provocando su muerte.
En el lugar estaba también la hija de la mujer, de 16 años, quien quedó retenida hasta el día siguiente.
El propio jugador relató que siguió las instrucciones fraudulentas, arrojó el botín por la ventana y se retiró del lugar.
Entre lo sustraído había dinero en efectivo, joyas y monedas de colección.
Tras su captura, declaró:
“Lo reconozco plenamente y me arrepiento. Siguiendo instrucciones acudí a la dirección para forzar la caja fuerte. Posteriormente recibí la orden de matar a la dueña del departamento”.
Sekach enfrenta cargos por asesinato bajo el artículo 105 del Código Penal ruso, con una pena que podría alcanzar los 15 años de prisión.
El FC Ural confirmó que el jugador había dejado de asistir a los entrenamientos días antes del crimen, supuestamente para estudiar en Moscú.

