Un reciente informe de la consultora laboral Bumeran reveló un dato preocupante: el 46% de los trabajadores argentinos no se tomó vacaciones en el último año y el principal motivo fue la falta de poder adquisitivo.
La tendencia refleja el impacto directo de la inflación y el deterioro salarial en la vida cotidiana, donde incluso el derecho al descanso se convierte en un lujo inaccesible para millones.
Los motivos detrás de la decisión
Entre quienes no se ausentaron del trabajo:
- 56% señaló la falta de recursos económicos como causa principal
- 21% lo atribuyó a un cambio de empleo
- 12% priorizó metas personales o profesionales
- 11% mencionó problemas de salud, falta de tiempo, organización deficiente o la preferencia por permanecer en el hogar
El informe de Zentrix Consultora complementa el panorama:
- 39,3% de la población declara no tener recursos para viajar este verano
- 77,6% afirma que su salario perdió frente a la inflación
- 64% se identifica hoy como clase media baja o baja, lo que evidencia la presión sostenida sobre los ingresos reales
La falta de descanso se convierte en un umbral social que separa estabilidad de vulnerabilidad.
Incluso entre quienes mantienen alguna capacidad de viaje, predominan estrategias de ajuste como escapadas cortas o turismo de cercanía.
Preferencias y beneficios laborales
El estudio también muestra que muchos trabajadores priorizan otros beneficios por encima de las vacaciones:
- 44% prefiere un mejor salario
- 21% trabajar a distancia
- 15% incentivos económicos adicionales
- 10% esquemas laborales sin horarios fijos
- 6% días libres ocasionales
En tanto, el 29% de los empleados preferiría una reducción de la jornada laboral antes que tomarse días de descanso.
Entre quienes pudieron tomarse vacaciones en 2025, los destinos más elegidos fueron:
- Costa Atlántica bonaerense 24%
- Caribe 22%
- Brasil 16%
- Patagonia 13%

