Otro golpe a la industria láctea: quebró La Suipachense y despidió 140 empleados

La Justicia decretó la quiebra de La Suipachense, una de las empresas lácteas más tradicionales de la provincia de Buenos Aires, tras más de 70 años de historia.

El fallo del Juzgado Civil y Comercial N°7 de Mercedes llegó luego de tres meses de parálisis productiva y protestas de empleados, dejando sin empleo a 140 trabajadores en Suipacha.

La compañía, controlada por el grupo venezolano Maralac, operaba bajo la razón social Lácteos Conosur S.A. y llegó a procesar hasta 250 mil litros de leche diarios.

La resolución judicial ordenó la inhibición general de sus bienes y la inhabilitación por un año del empresario Jorge Luis Borges León, responsable del grupo.

El fallo fue categórico al señalar la inviabilidad de la firma y la “delicada y grave situación de los trabajadores”.

La crisis se había profundizado en septiembre, cuando la dirección despidió a nueve empleados administrativos y advirtió sobre la posible desvinculación de otros 60 operarios.

La falta de respuestas a un plan de acción exigido por la Justicia en octubre terminó por sellar el destino de la empresa.

Otras compañías como Sancor, ARSA (también controlada por Maralac) y Verónica enfrentan cierres o crisis profundas.

Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), aunque en 2025 se registró un leve repunte, no logró compensar la fuerte caída del consumo de 2024, que fue del 9,7%.

A su vez, un informe del Movimiento CREA advirtió que la sobreoferta y las restricciones del mercado externo presionan los precios a la baja

Las existencias de productos lácteos crecieron un 9,6% respecto del año anterior, mientras la demanda internacional en regiones clave como Asia y Medio Oriente permanece estancada.



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