La Justicia decretó la quiebra de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), la compañía que producía los tradicionales postres, flanes y yogures de Sancor, entre ellos los recordados Shimy.
La liquidación implica el despido de casi 400 empleados en las plantas de Lincoln (Buenos Aires) y Monte Cristo (Córdoba).
El juez Federico Güerri, del Juzgado Comercial 29, autorizó el retiro de maquinarias que habían sido entregadas a ARSA bajo contratos con otras empresas, como Tetra Pak, que denunció una deuda superior a 110 mil dólares por equipos de envasado.
Los trabajadores iniciaron presentaciones de Pronto Pago Laboral Colectivo, reclamando indemnizaciones, salarios adeudados y preavisos.
La crisis de ARSA, que arrastraba problemas desde 2023, se profundizó en un contexto de sobreoferta, restricciones a las exportaciones y desequilibrios financieros.
Los postres Shimy, lanzados originalmente por Sancor, se convirtieron en un producto emblemático de la marca, especialmente en las décadas de 1990 y 2000.
Su desaparición del mercado, ahora confirmada con la quiebra de ARSA, marca el final de una etapa para un clásico que acompañó a generaciones de consumidores
La quiebra se da en un panorama crítico para la industria láctea, que también afecta a empresas como Verónica.
Allí también se denuncian vaciamiento y falta de pago de sueldos, poniendo en riesgo otros 700 puestos de trabajo.

