El Gobierno de Donald Trump confirmó la primera venta de crudo venezolano por un valor de US$ 500 millones, en el marco de la estrategia de aprovechar las vastas reservas energéticas del país caribeño tras la captura de Nicolás Maduro a comienzos de mes.
Un funcionario estadounidense informó que se esperan más ventas en los próximos días y semanas.
La Casa Blanca aseguró que el equipo presidencial está facilitando “discusiones positivas y continuas con compañías petroleras dispuestas a realizar inversiones sin precedentes para restaurar la infraestructura energética de Venezuela”.
Trump anunció que la industria petrolera invertiría al menos US$ 100.000 millones para reconstruir el sector, aunque ejecutivos de grandes compañías como ExxonMobil manifestaron escepticismo sobre la viabilidad de hacer negocios en Venezuela, señalando la falta de marcos legales y comerciales claros.
Durante una reunión en la Casa Blanca, varios directivos expresaron su renuencia a comprometer inversiones millonarias en un país marcado por la inestabilidad política y económica.
El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, advirtió que “no es viable invertir” sin garantías jurídicas y comerciales.
Según Reuters, el crudo venezolano comenzó a ofrecerse con descuentos frente a competidores como Canadá, lo que busca atraer compradores en el mercado internacional y posicionar nuevamente al país como proveedor relevante.

