Un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), con sede en Washington, reveló que la invasión rusa de Ucrania ha provocado cerca de dos millones de bajas militares combinadas desde febrero de 2022.
La cifra incluye muertos, heridos, desaparecidos y constituye el mayor costo humano de un conflicto entre grandes potencias desde la Segunda Guerra Mundial.
Según el estudio, Rusia concentra la mayor parte de las pérdidas, con alrededor de 1,2 millones de bajas, de las cuales hasta 325.000 serían muertes en combate
El documento subraya que ninguna potencia militar había sufrido pérdidas de tal magnitud en ocho décadas.
Ucrania, por su parte, acumula entre 500.000 y 600.000 bajas, con un número de muertos estimado entre 100.000 y 140.000.
El informe también destaca la lentitud de los avances rusos, que en 2024 y 2025 se limitaron a entre 15 y 70 metros diarios en sus ofensivas más importantes.
Los expertos advierten que, de mantenerse el ritmo actual, las bajas combinadas podrían superar los dos millones en la primavera de 2026.
La guerra ha tenido además un impacto devastador sobre la población civil. }
Naciones Unidas registró en 2025 más muertes de civiles en Ucrania que en cualquier otro año desde el inicio de la invasión: 2.514 fallecidos y 12.142 heridos, un aumento del 31% respecto a 2024. }
Desde 2022, la ONU ha verificado cerca de 15.000 muertes civiles, aunque estima que el número real es considerablemente mayor.
El estudio concluye que las elevadas pérdidas rusas responden a fallas en la conducción militar, corrupción, baja moral y la eficaz estrategia defensiva de Ucrania, que ha utilizado artillería, drones y sistemas antitanque para frenar las ofensivas.

