El Gobierno venezolano confirmó que la cifra de fallecidos por los terremotos del 24 de junio ascendió a 5.346 personas, mientras que los heridos se mantienen en 16.740. Los sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, golpearon con fuerza el estado costero de La Guaira, donde continúan las tareas de rescate entre edificios colapsados.
El desastre dejó además a más de 23.000 personas sin vivienda, alojadas en refugios improvisados en estadios y plazas. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció la entrega de nuevas viviendas para los damnificados y un plan de 4.000 unidades durante este año.
El Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) convocó a familiares de posibles víctimas a realizar pruebas de ADN para avanzar en la identificación de los cuerpos. Los puntos habilitados funcionan en Bolipuerto, La Guaira, y en la sede de Bello Monte, Caracas, con prioridad para familiares directos consanguíneos.
La ONU estima que los desaparecidos podrían llegar a 50.000 personas, aunque otros cálculos los sitúan en torno a 10.000. El episodio, que afectó a 856 edificios y provocó el colapso de 190 estructuras, sigue siendo una de las mayores tragedias recientes en la región.
Las autoridades remarcaron que el procedimiento de ADN busca brindar certeza y paz a las familias que aún esperan noticias de sus seres queridos.

