Mientras el Gobierno nacional impulsa nuevamente la baja de la edad de imputabilidad, el debate vuelve a instalarse con fuerza tras hechos conmocionantes protagonizados por adolescentes. Sin embargo, especialistas del sistema judicial advierten que se trata de una respuesta peligrosa, simplista y profundamente injusta.
En diálogo con Luciano Meneghini, Natalia Giombi, jueza de Responsabilidad Penal Juvenil de Bahía Blanca, fue contundente: “Desde 2018 a la fecha, cada vez que ocurre un hecho atroz, vuelve a surgir este debate. Se utiliza el dolor social para imponer una solución que no ataca el problema de fondo”.
Giombi remarcó que el foco se corre deliberadamente: “El debate vuelve a centrarse en la baja de imputabilidad, alejándose de donde realmente está el problema del delito adolescente”. Para la magistrada, no se trata de edad ni de castigo, sino de comprender que “en realidad estamos hablando de infancias y adolescencias que delinquen en contextos de extrema vulnerabilidad”.
❌ Un sistema que no está preparado
Uno de los puntos más críticos que señaló la jueza es la ausencia total de estructura estatal para sostener una medida de este tipo. “El delito no es un resorte exclusivo del Poder Judicial. No tenemos un sistema preparado para responder a la baja de imputabilidad. Hoy no hay estructura que lo banque”, advirtió.
En ese sentido, alertó sobre el colapso del sistema penitenciario: “Las cárceles ya están desbordadas. Imaginemos lo que pasaría si empezamos a ingresar chicos y chicas a esos lugares”. Y fue clara: “Un delito cometido por un adolescente, por más atroz que sea, sigue siendo cometido por un menor de 18 años y necesita una respuesta diferente”.
⚠️ El riesgo de criminalizar la pobreza
Giombi fue tajante al señalar el trasfondo social de la discusión: “No es un futuro deseable criminalizar la pobreza”. Según explicó, cada vez más víctimas y victimarios son adolescentes, ubicados en los dos extremos del delito, atravesados por las mismas carencias estructurales.
“Lo que vemos es que tanto víctimas como victimarios pertenecen a la misma franja etaria. Son chicos y chicas expulsados de derechos, no del sistema penal”, sostuvo.
✔️ No bajar la edad no es no hacer nada
La jueza también desmintió uno de los argumentos más repetidos por quienes impulsan la reforma: “No bajar la edad no significa que el Estado no pueda ni deba dar una respuesta”. Por el contrario, reclamó políticas públicas integrales, inversión en prevención, educación, salud mental y acompañamiento comunitario.
“Esto es un problema de todos y todas. Es un deber de quienes trabajamos en el área informar sobre lo peligroso de esta iniciativa”, concluyó.
En un contexto donde el Gobierno busca avanzar rápidamente con el proyecto, voces como la de Giombi advierten que bajar la edad de imputabilidad no sólo no resuelve el delito adolescente, sino que profundiza la desigualdad, el encierro y la exclusión.

