El Hospital Garrahan confirmó un aumento salarial del 61% en la asignación básica para empleados de planta, contratados bajo empleo público, becarios y residentes con Beca Institución.
El incremento será retroactivo a octubre y se suma a los bonos mensuales fijos que ya se venían otorgando desde septiembre: $350.000 para el personal no asistencial y $450.000 para el personal asistencial.
“Es un aumento salarial histórico”, expresaron las autoridades del hospital pediátrico.
Destacaron que la medida busca reconocer el compromiso del personal y superar el conflicto gremial que afectó a la institución durante los últimos meses.
La gestión actual del Garrahan, que inició una etapa orientada a la transparencia y eficiencia desde diciembre de 2023, aseguró que los aumentos se financiarán con recursos propios, sin comprometer la sostenibilidad del hospital.
Además, señalaron que ya disponen de los fondos necesarios para adelantar el pago mientras esperan el envío de los recursos nacionales.
Desde la dirección destacaron que la eficiencia administrativa permitió fortalecer la atención y mejorar las condiciones laborales, reconociendo el esfuerzo del equipo médico, técnico y administrativo.
“Así funciona una administración ordenada: la plata alcanza, el trabajo se valora y los resultados se ven”, afirmaron en un comunicado oficial.
El comunicado del Garrahan

El anuncio se da luego de un nuevo episodio de tensión con la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT), que ocupó las oficinas de la dirección médica durante seis horas el viernes pasado en reclamo por descuentos salariales aplicados a quienes participaron de paros.
Los trabajadores denunciaron descuentos de entre $300.000 y $500.000, que afectaron a enfermeras, instrumentadoras y docentes del jardín maternal.
“La crisis del Garrahan no está resuelta, se profundiza. Exigimos que las autoridades nos reciban y devuelvan los haberes descontados”, expresó Alejandro Lipcovich, delegado de ATE en el hospital.
Desde la APyT calificaron a la conducción del hospital como “autoritaria” y reclamaron la restitución de los sueldos descontados y la apertura de un canal de diálogo.
Mientras, aseguran que el personal “sigue sosteniendo la atención y el cuidado de las infancias pese a las adversidades”.

