La abogada santiagueña Agostina Páez realizó este martes la transferencia de USD 20.000 (R$ 97.260 vía Pix) al Banco do Brasil, cumpliendo con la fianza impuesta por la Justicia brasileña.
La medida se concretó luego de que se le concediera un hábeas corpus que le permite regresar a su país tras más de dos meses retenida en Río de Janeiro.
La defensa había presentado el recurso el viernes y fue admitido el lunes.
Con la resolución y el pago, Páez podrá salir de Brasil y continuar desde su provincia el proceso judicial por injuria racial, delito que en el país vecino prevé penas de entre dos y cinco años de prisión.
El caso estuvo marcado por decisiones contradictorias del tribunal.
En la audiencia del 24 de marzo, el juez había dispuesto su regreso bajo medidas cautelares.
Sin embargo, horas después revocó la decisión y ordenó que permaneciera en Brasil hasta el fallo definitivo.
El hábeas corpus cambió el rumbo y habilitó su retorno antes de la sentencia.
La acusación inicial incluía tres denuncias, luego unificadas en una causa con pedido de condena de dos años de prisión, la mínima prevista.
Tanto la fiscalía como la querella aceptaron que Páez regrese a Argentina y cumpla medidas alternativas.
Las mismas incluyen tareas comunitarias o cursos vinculados a derechos humanos, lo que allanó el camino para el acuerdo.
El magistrado brasileño deberá evaluar ahora la homologación del acuerdo entre las partes.
Entre las alternativas previstas figuran la sustitución de la prisión por trabajos comunitarios, cursos obligatorios o el pago de una multa.
Dado que se trata de una pena baja y de una persona extranjera sin antecedentes en Brasil, la autorización para cumplir las medidas en su país de origen es una opción contemplada en el marco de la cooperación judicial entre ambos Estados.
La decisión significa que Páez podrá esperar el fallo definitivo en Argentina, en lugar de permanecer detenida en Río de Janeiro.
El juez analizará los alegatos finales antes de emitir su veredicto, que podría conocerse en un plazo de 15 a 20 días.
Mientras tanto, la abogada estará autorizada a permanecer en el país sin restricciones de movilidad, salvo las que eventualmente disponga la Justicia argentina.
Tras la resolución, Páez declaró: “Fue una pesadilla”, en referencia a los meses de incertidumbre y detención en Brasil.
El proceso judicial continúa, pero ahora bajo un esquema que le permite enfrentar la causa desde su lugar de residencia.


