El Gobierno nacional resolvió elevar el nivel de seguridad a “Alto” en todo el territorio argentino en el marco de la escalada bélica en Medio Oriente y luego de que el presidente Javier Milei expresara su apoyo a la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La decisión incluye un refuerzo especial en centrales nucleares, embajadas, aeropuertos y fronteras, considerados objetivos estratégicos y sensibles.
Las centrales atómicas de Atucha I y II en Zárate y Embalse en Córdoba, junto al Centro Atómico Bariloche, fueron puestas bajo alerta roja, con presencia reforzada de fuerzas federales y protocolos especiales de prevención.
El Ministerio de Seguridad coordina el operativo junto a la Secretaría de Inteligencia de Estado y la Dirección Nacional de Migraciones.
En paralelo, se dispuso vigilancia permanente en las embajadas de Estados Unidos e Israel, así como en la AMIA y otras sedes de la comunidad judía.
Se realizan controles de ingreso, chequeo de vehículos y revisión de paquetes.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria mantiene estado de alerta en Ezeiza y Aeroparque, además de aeropuertos clave como Córdoba, Mendoza, Rosario, Iguazú, Bariloche y Salta.
Gendarmería Nacional intensificó controles en pasos fronterizos, especialmente en la triple frontera de Misiones y en zonas de Salta y Corrientes, mientras que Prefectura Naval reforzó patrullajes en cursos de agua estratégicos como el río Paraná y el río Bermejo.
Aunque fuentes oficiales señalaron que el riesgo de un atentado en territorio argentino es bajo, las alertas permanecerán en su nivel máximo mientras continúe la tensión internacional.
La custodia de las centrales nucleares y los aeropuertos refleja la preocupación por posibles ataques en un contexto global marcado por la guerra en Medio Oriente y el alineamiento del Gobierno argentino con Washington y Tel Aviv.

