En una sesión maratónica y marcada por la tensión política, la Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, con 135 votos afirmativos y 115 negativos.
El debate estuvo atravesado por el impacto del paro general convocado por la CGT, cruces verbales y negociaciones contrarreloj.
Los cambios
El texto aprobado deberá regresar al Senado, cámara de origen, para ratificar las modificaciones introducidas.
Entre ellas se destaca la eliminación del artículo 44, que proponía reducir las remuneraciones durante las licencias médicas y que había generado fuertes cuestionamientos de la oposición y sectores sindicales.
Durante la votación en particular, el oficialismo logró aprobar el Título II, que crea un fondo para financiar indemnizaciones por despido, con 130 votos positivos, 117 negativos y 3 abstenciones.
Otros aspectos relevantes del proyecto incluyen:
- Modificación del cálculo de indemnizaciones por despido.
- Fraccionamiento de vacaciones y uso del banco de horas como alternativa al pago de horas extra.
- Ampliación de la jornada laboral diaria de 8 a 12 horas, con descanso mínimo de 12 horas entre turnos.
- Disolución de la Justicia Nacional del Trabajo y traspaso de sus competencias a la justicia porteña.
- Limitación del derecho de huelga y cambios en las negociaciones colectivas, priorizando acuerdos de empresa o regionales.
La oposición (Unión por la Patria, Provincias Unidas y la izquierda) calificó la iniciativa como un retroceso en derechos laborales, advirtió que es inconstitucional y anticipó que será judicializada.
El oficialismo defendió la reforma como una herramienta para modernizar el mercado laboral, promover la formalización del empleo y dotar de mayor flexibilidad a las relaciones de trabajo.
El Gobierno busca acelerar los tiempos legislativos para que el presidente Javier Milei pueda exhibir la sanción definitiva de la ley el próximo 1° de marzo, durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso.

