La Legislatura bonaerense aprobó de manera definitiva la denominada “Ley Joaquín”, impulsada por el presidente del bloque Unión por la Patria en Diputados, Facundo Tignanelli. La norma surgió tras el fallecimiento de Joaquín Stefano Gatto, un niño de 12 años de La Matanza que murió en enero cuando un arco de fútbol sin fijación cayó sobre él durante un viaje en Junín de los Andes.
La ley establece la obligatoriedad de instalar, mantener y fijar correctamente arcos de fútbol, aros de básquet, postes y juegos de plaza.
Se aplicará tanto en instituciones públicas como privadas de la provincia de Buenos Aires. También incorpora sistemas de anclaje, contrapesos, mecanismos de sujeción y protectores acolchonados, con certificaciones técnicas emitidas por profesionales matriculados.
Las instituciones tendrán un plazo de un año desde la reglamentación para adecuar sus instalaciones.
Por su parte, las compañías aseguradoras deberán exigir el cumplimiento de estas medidas para otorgar cobertura.
El proyecto fue impulsado por el reclamo de la familia de Joaquín y se fundamenta en una cronología de accidentes similares ocurridos en el país desde 2007, que dejaron al menos nueve menores fallecidos por la caída de arcos deportivos sin fijación. “La muerte de Joaquín fue una tragedia absolutamente evitable y nos interpela como sociedad”, expresó Tignanelli durante el debate.
Con esta sanción, la provincia busca garantizar condiciones seguras en clubes, escuelas y espacios recreativos, evitando que se repitan tragedias por la ausencia de medidas básicas de seguridad.

