La Confederación General del Trabajo (CGT) definió su estrategia frente a la inminente aprobación de la reforma laboral en el Senado.
En una reunión de la mesa chica realizada este miércoles 24 de febrero, la central obrera resolvió que, de sancionarse la iniciativa, presentará una acción judicial por considerarla inconstitucional.
Además, anunció una marcha el próximo lunes hacia los Tribunales de Plaza Lavalle como parte de su plan de acción.
El dirigente Jorge Sola explicó que la organización respaldará un análisis legal que desembocará en una presentación formal ante la Justicia.
Según la CGT, la reforma vulnera principios básicos de la Constitución Nacional, afectando tanto derechos individuales como colectivos, al condicionar la representación gremial y los derechos de los trabajadores.
En paralelo, la conducción sindical decidió no convocar a un nuevo paro general, al considerar que un cese de actividades tendría escaso impacto en la votación de la ley.
Sin embargo, los sectores más combativos impulsan una movilización hacia el Congreso el viernes, día en que la Cámara alta tratará el proyecto.
La postura de la CGT marca un cambio de estrategia. Dejar de lado la presión mediante huelgas y trasladar la disputa al terreno judicial, mientras se mantiene la presencia en las calles con manifestaciones.

