El Gobierno porteño anunció que, desde este mes, quedará prohibido el uso de teléfonos celulares en las escuelas secundarias, tanto públicas como privadas.
La medida extiende la restricción que ya regía en los niveles inicial y primario desde 2024, y alcanza a alumnos y docentes durante el horario de clase.
Los dispositivos móviles solo podrán utilizarse en actividades pedagógicas planificadas, dentro de aulas equipadas con computadoras y bajo supervisión docente.
El objetivo es avanzar hacia “aulas libres de celulares” en todos los niveles obligatorios, limitando el acceso a los teléfonos dentro del aula y garantizando que las tareas digitales se realicen con equipos provistos por la institución.
Cada escuela podrá definir reglas específicas respecto al uso de celulares en los recreos.
En inicial y primaria la restricción se mantiene más estricta, prohibiendo los dispositivos durante toda la jornada escolar.
Con esta decisión, el Ejecutivo porteño busca reforzar la concentración en el aprendizaje, reducir distracciones y consolidar un modelo educativo que priorice el uso de herramientas tecnológicas bajo control pedagógico.

