Desde 2026 rige un nuevo sistema de subsidios energéticos que redefine el acceso a las tarifas de luz y gas en todo el país. El esquema, denominado Subsidios Energéticos Focalizados, unifica los criterios y concentra la asistencia en hogares con menor capacidad económica, dejando atrás los regímenes anteriores y estableciendo solo dos categorías: usuarios con subsidio y sin subsidio.
Para acceder al beneficio, los ingresos totales del grupo familiar no deben superar el equivalente a tres canastas básicas totales para un hogar tipo. Además, se contemplan situaciones especiales, como familias con integrantes con discapacidad, beneficiarios de pensiones o personas en condiciones de vulnerabilidad habitacional. Quienes superen ese umbral quedan excluidos y deben pagar la tarifa plena de los servicios.
El nuevo esquema también modifica la forma en que se aplican los descuentos. En electricidad, el subsidio cubre alrededor del 50% del consumo, pero solo hasta un límite mensual, mientras que el excedente se paga sin bonificación. En el caso del gas, el beneficio se concentra en los meses de mayor demanda, principalmente durante el invierno, lo que reduce la asistencia durante el resto del año.
El trámite para solicitar el subsidio es completamente digital y se realiza a través de una plataforma oficial. Los usuarios deben completar un formulario con carácter de declaración jurada, ingresando datos personales, del hogar y del servicio. Para hacerlo, es necesario contar con información como el número de medidor, datos de la factura, DNI, CUIL de los integrantes del hogar y un correo electrónico activo.
Las personas que ya estaban inscriptas en el sistema anterior no necesitan volver a anotarse, ya que sus datos fueron migrados automáticamente. Sin embargo, quienes nunca se registraron o pertenecían a programas previos deben completar el trámite para no perder el beneficio en el nuevo esquema.


