El ex jefe de Gabinete Manuel Adorni presentó un escrito de 78 carillas en el que explicó las inconsistencias patrimoniales detectadas por el fiscal federal Gerardo Pollicita en la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Entre los puntos centrales, Adorni sostuvo que contaba con ahorros por casi USD 600 mil en bitcoin, liquidados entre 2017 y 2018, antes de asumir funciones públicas.
Según su defensa, esos fondos fueron obtenidos a través de ocho billeteras virtuales y parte se conservó en efectivo fuera del sistema bancario.
Respecto a las refacciones en su casa del country Indio Cuá, negó haber pagado los USD 245 mil que declaró el contratista Matías Tabar y aseguró que el desembolso fue de USD 175 mil, provenientes de sus ahorros. También explicó que la compra de la vivienda se financió con un préstamo hipotecario de USD 100 mil y USD 20 mil en efectivo.
El escrito afirma que la evolución patrimonial entre 2023 y 2026 “encuentra sustento razonable y verificable en la prueba documental, contable y técnica” y que la diferencia señalada por la fiscalía (unos $43 millones y USD 400 mil) representa una brecha residual, no un enriquecimiento ilícito.
Ahora, la fiscalía deberá analizar la documentación presentada y decidir si las explicaciones son suficientes o si corresponde citar a Adorni a declaración indagatoria.

