La peste neumónica es una infección pulmonar causada por la bacteria Yersinia pestis, responsable de las grandes epidemias históricas de peste. Se transmite por microgotas de una persona enferma a otra y puede evolucionar rápidamente hacia cuadros graves con fiebre alta, tos con sangre y hasta insuficiencia respiratoria.
Especialistas del Hospital de Clínicas explicaron que, aunque se trata de una enfermedad poco frecuente, tiene una gran capacidad de contagio y relevancia epidemiológica. Señalaron que, diagnosticada a tiempo, es tratable con antibióticos, lo que reduce significativamente su impacto.
La bacteria sigue presente en el mundo, con alrededor de 1.000 casos anuales en Asia y África, aunque su virulencia se habría moderado con el paso del tiempo.
Los expertos destacan que tanto la evolución natural de los microorganismos como la resistencia adquirida por los humanos han disminuido su letalidad respecto de siglos pasados.
En Argentina, la posibilidad de que aparezca un caso autóctono es considerada muy baja. No existen notificaciones recientes de Yersinia pestis ni registros de circulación en los últimos años, lo que reduce el riesgo de un brote local.
De todos modos, los especialistas remarcan la importancia de la vigilancia epidemiológica y de contar con herramientas diagnósticas rápidas para identificar el agente causal. La capacidad de respuesta frente a enfermedades infecciosas depende de la detección temprana y del acceso inmediato a tratamientos adecuados.

