La SIDE elevó el nivel de alerta ante posibles intrusiones digitales tras la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán. El Gobierno de Javier Milei teme ataques contra infraestructura crítica, mientras el sistema de ciberdefensa enfrenta limitaciones tecnológicas y una mudanza operativa que podría generar vulnerabilidades.
La medida se intensificó luego de la expulsión del diplomático iraní Mohsen Soltani Tehrani y tras un comunicado de Teherán con acusaciones contra Argentina. El canciller Pablo Quirno explicó que la decisión se enmarca en la declaración de la Guardia Revolucionaria de Irán como grupo terrorista.
El Comando Conjunto de Ciberdefensa, dirigido por el general Luis Guimpel, monitorea posibles ataques, aunque su capacidad está limitada por equipos obsoletos y software sin soporte. La plataforma IBM Qradar adquirida en 2018 ya no recibe actualizaciones y, según fuentes, lleva semanas sin funcionar plenamente.
La SIDE emitió alertas específicas sobre infraestructura crítica, con especial foco en Vaca Muerta, considerada un objetivo estratégico por su impacto en la economía. Los riesgos incluyen espionaje, operaciones de desinformación y ataques que podrían paralizar sectores como energía, salud y comunicaciones.
La mudanza del Comando desde Puerto Madero al Instituto Geográfico Nacional prevista para mayo incrementa la vulnerabilidad, ya que el traslado de equipos podría reducir la capacidad de respuesta.
En este contexto, expertos advierten que Argentina enfrenta una guerra cibernética con herramientas del siglo XX, mientras Irán ya ha utilizado campañas de hackeo y filtración de datos en otros escenarios internacionales. La coordinación entre Defensa, la Agencia Federal de Ciberinteligencia y organismos militares será clave para anticipar y neutralizar posibles ataques.

