Un grupo de presos en distintas cárceles de Venezuela, entre ellos el gendarme argentino Nahuel Gallo, comenzó una huelga de hambre.
Es en protesta por no haber sido incluidos en la amnistía que el gobierno de Delcy Rodríguez aplicó a 379 detenidos políticos.
La medida busca visibilizar tanto la exclusión de sus casos como las deficientes condiciones carcelarias que denuncian los internos.
Los huelguistas reclaman mejoras en la atención médica, garantías de seguridad y avances en sus causas judiciales.
Familiares difundieron mensajes e imágenes en redes sociales alertando sobre el deterioro físico de algunos participantes y advirtiendo sobre los riesgos para la salud si no se abre un canal de diálogo con las autoridades.
El caso de Gallo, detenido en el marco de hechos de violencia, se convirtió en uno de los focos mediáticos del conflicto carcelario.
La protesta se replica en varios penales del país y, hasta el momento, no hubo confirmación oficial del sistema penitenciario sobre una respuesta coordinada a los reclamos.

