Garbarino se declaró finalmente en quiebra tras fracasar el concurso de acreedores

El Juzgado Nacional en lo Comercial N°7 decretó la quiebra de Garbarino, luego de que fracasara el proceso de salvataje iniciado en 2021.

La resolución, firmada por el juez Fernando D’Alessandro el 4 de marzo, concluyó que la empresa no logró acuerdos con acreedores ni propuestas de inversores, cerrando así uno de los colapsos más emblemáticos del retail argentino.

Garbarino, fundada en 1951, llegó a tener más de 300 locales y 5.000 empleados, dominando cerca del 30% del mercado de electrodomésticos.

Sin embargo, la crisis financiera, la caída del consumo y la falta de financiamiento redujeron su operación a apenas tres locales activos en la Ciudad de Buenos Aires, con menos de 20 trabajadores.

El único interesado en el salvataje, la sociedad financiera Vlinder, nunca presentó una propuesta formal.

Ante ese escenario, el juez aplicó la Ley de Concursos y Quiebras y dispuso la apertura del proceso falencial.

Las medidas judiciales incluyeron:

  • Desapoderamiento de bienes: la administración pasa a manos de la sindicatura.
  • Clausura de locales: se ordenó constatar y cerrar las últimas sucursales en Belgrano, el centro porteño y Almagro.
  • Congelamiento de cuentas: se cerraron las cuentas abiertas en el BBVA y se transfirieron los saldos al expediente judicial.
  • Inhabilitación de directivos: Carlos Rosales, María Marta Facio y Gabriel Rosales no podrán ejercer comercio y tienen prohibida la salida del país hasta octubre de 2026.
  • Verificación de créditos: bancos, proveedores y exempleados deberán presentar sus reclamos antes del 24 de junio.


Durante décadas, Garbarino fue sinónimo de electrodomésticos en Argentina, con negocios asociados como Compumundo y Garbarino Viajes, además de fábricas en Tierra del Fuego.

La venta de la compañía en 2020 al empresario Carlos Rosales no logró revertir la crisis.

Con la quiebra ya decretada, comienza la etapa de liquidación judicial de activos para intentar satisfacer a los acreedores, aunque el valor económico disponible parece muy limitado.



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