Un grupo de adolescentes en San Francisco presentó una demanda contra la empresa de inteligencia artificial de Elon Musk.
La acusan de haber generado imágenes pornográficas manipuladas de ellos sin consentimiento.
El sistema Grok, desarrollado por la compañía, habría utilizado fotografías de menores para producir material íntimo.
La polémica se desató a principios de año, cuando se reveló que había creado cerca de 3 millones de archivos sexuales en apenas una semana.
Del total, unas 23.000 correspondían a menores de edad.
Aunque la empresa restringió posteriormente las funciones que permitían este tipo de contenido, la medida fue considerada tardía.
Las familias afectadas relataron el impacto emocional en los adolescentes.
Una de las jóvenes sufre ataques de pánico, otra tiene miedo de asistir a su acto de graduación y una tercera necesita apoyo médico para poder dormir.
“Ver a mi hija sufrir un ataque de pánico al darse cuenta de que esas imágenes habían sido creadas y difundidas sin ninguna esperanza de borrarlas fue desgarrador”, expresó la madre de una de las denunciantes.
Las abogadas que representan a las víctimas sostienen que el diseño de Grok deliberadamente produce contenidos sexualmente explícitos con fines lucrativos.

