Un equipo de arqueólogos anunció el descubrimiento de una tumba intacta en la necrópolis de la Montaña de Anubis, en Egipto, que pertenecería a un faraón desconocido del Segundo Período Intermedio, hace unos 3.600 años. El hallazgo, realizado en marzo de 2026, abre la posibilidad de que existiera una dinastía hasta ahora no registrada en los documentos históricos.
Dentro de la tumba se encontraron sarcófagos, ofrendas y ajuares funerarios en buen estado de conservación, junto con inscripciones jeroglíficas que no coinciden con las dinastías conocidas. Los investigadores sostienen que estas evidencias podrían confirmar la existencia de reinos paralelos que gobernaban distintas regiones de Egipto en una etapa marcada por la fragmentación política.
La importancia del hallazgo radica en que podría reescribir parte de la cronología egipcia, aportando nuevas claves sobre las prácticas funerarias y la organización social de un período poco estudiado. Además, se suma a otros descubrimientos recientes, como el pasaje oculto de 30 metros en la Gran Pirámide de Guiza, revelado en 2025, que también promete ampliar el conocimiento sobre la arquitectura y simbolismo del antiguo Egipto.
El hallazgo de la tumba en la Montaña de Anubis representa un avance crucial para la egiptología: no solo aporta piezas arqueológicas de gran valor, sino que abre la posibilidad de identificar una dinastía desconocida y comprender mejor los períodos de transición en la historia del país.


