Después de casi 9 décadas cierra FAPA: era la única fábrica de aisladores eléctricos del país

La Fábrica Argentina de Porcelanas Armanino (FAPA), ubicada en Monte Grande, cerró definitivamente sus puertas tras casi nueve décadas de actividad. Fundada en 1938 por los hermanos Leopoldo y Aquiles Armanino, la empresa era la única productora nacional de aisladores de porcelana para la red eléctrica, insumo clave para garantizar el funcionamiento seguro del sistema.

El cierre se concretó con la liquidación total de la planta y el remate de su maquinaria, una decisión que los trabajadores calificaron como “sin vuelta atrás”. Según datos de la Cámara de la Industria Electrónica (CADIEEL), FAPA abastecía alrededor del 70% del consumo aparente de aisladores en el país.

La desaparición de la producción local deja a la Argentina completamente dependiente de importaciones desde China, Brasil y Colombia. Ante esta situación, el ministro de Economía, Luis Caputo, firmó la Resolución 345/2026 que suspende por seis meses los derechos antidumping para la importación de estos productos, con el objetivo de evitar un colapso en el suministro eléctrico.

El deterioro de la empresa se aceleró en los últimos meses, en un contexto de recesión que golpeó a toda la industria nacional. El último informe de CADIEEL, correspondiente a diciembre de 2025, reveló que el 44% de las compañías del sector redujo su producción, con una caída promedio del 31%.

Con la liquidación de FAPA, el país pierde no solo una empresa histórica, sino también una capacidad productiva estratégica para la infraestructura energética.





TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Más del autor