El gobierno francés comenzó a aplicar nuevas tasas a las plataformas de moda rápida como Shein y Temu, con el objetivo de frenar la sobreproducción textil y reducir sus efectos sobre el medioambiente.
La medida surge de una ley aprobada en junio y establece cargos que van desde €0,25 para artículos pequeños (como medias o ropa interior) hasta €12 para prendas grandes (como abrigos). En ningún caso el monto podrá superar el 50% del precio de venta antes de impuestos.
El ministro de Comercio, Serge Papin, cuestionó el modelo de negocio de estas compañías, señalando que venden productos baratos pero de baja calidad y escasa durabilidad.
Según datos oficiales, el catálogo de Shein superaba los 2 millones de productos en marzo de 2026, con unos 4.700 nuevos modelos diarios, muy por encima de la oferta de marcas europeas como Zara o H&M.
El sistema tendrá un aumento progresivo a partir de 2030, convirtiendo a Francia en el primer país de la Unión Europea en aplicar un mecanismo que vincula la cantidad de productos disponibles con el costo ambiental.

