Este miércoles 7 de octubre, estudiantes realizaron una sentada en el Palacio Pizzurno, sede de la Secretaría de Educación, para reclamar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y el aumento de las Becas Progresar.
La protesta se dio tras el fallo judicial que declaró inconstitucional el decreto con el que el Gobierno había frenado la norma.
Los manifestantes no fueron recibidos por el secretario de Educación, Carlos Torrendell, ni obtuvieron respuesta a sus reclamos. En cambio, efectivos de la Policía Federal desalojaron la protesta con gases lacrimógenos y escudos, lo que generó denuncias de violencia contra una movilización que se había definido como pacífica.
La presidenta del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras de la UBA, Valentina Bär Larralde, expresó que “se nos acabó la paciencia” y que el Ejecutivo no escucha ni a la comunidad universitaria ni al Poder Judicial.
Tras el operativo, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, anunció que denunciará a los estudiantes por la toma del edificio y sostuvo que se registraron daños al patrimonio público. El comunicado oficial afirmó que el derecho a manifestarse debe ejercerse “dentro del marco de la ley y con respeto por las instituciones democráticas”.
La acción se inscribe en una semana de medidas que culminará el 15 de octubre con la Quinta Marcha Federal Universitaria, cuyo destino será el Palacio de Tribunales.

