El jugador del Miami United FC, Matías Pourrain, fue detenido en Estados Unidos por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cuando viajaba con su equipo rumbo a Los Ángeles. Su defensa sostiene que no cometió delitos y que la detención responde a una cuestión administrativa vinculada con su situación migratoria.
Según denunció su abogada, Regina Borges, Pourrain pasó tres días en el centro de procesamiento de ICE en Miramar en condiciones extremas: compartió una celda de apenas 5×10 metros con otros 68 hombres, debió dormir sentado y recibió una alimentación que describió como “comida de perro”.
El futbolista ingresó al país con visa de turista, cuenta con permiso de trabajo y espera la resolución de su trámite de residencia permanente.
Tras su paso por el centro de ICE, fue trasladado a una cárcel estatal donde las condiciones mejoraron. Sin embargo, se mostró profundamente afectado.
La audiencia de fianza está prevista para el 19 de agosto, con un monto mínimo de 1.500 dólares. El caso generó preocupación entre sus familiares y compañeros de equipo, que reclaman información sobre su situación y exigen su liberación.

