El senador Flavio Bolsonaro, derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial de Brasil, recibió una orden de la Policía Federal para entregar sus pasaportes y quedó impedido de salir del país. La medida fue dispuesta por el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, menos de 24 horas después de conocerse el resultado electoral.
Tras las elecciones, Flavio había anunciado que buscaría anular los comicios, pero este lunes 26 desistió de esa iniciativa. Sin embargo, su campaña presentará una acción ante la Justicia Electoral para pedir la anulación de la fórmula de Lula, a quien cuestiona por presunto abuso de poder económico. El presidente fue reelegido con el 51,74% de los votos, frente al 48,26% del senador.
Flavio denunció una persecución política y sostuvo que nunca tuvo intención de abandonar Brasil. La orden judicial se habría basado, entre otros elementos, en declaraciones de su hermano Eduardo Bolsonaro, quien había afirmado que el senador debía salir del país si perdía las elecciones. Además de entregar sus pasaportes, Flavio tiene prohibido comunicarse con el abogado Willer Tomaz.
El senador también está bajo investigación en dos causas que tramitan en el Supremo. Una indaga presuntas maniobras de lavado de dinero y evasión de divisas mediante plataformas de apuestas y pagos vinculadas a Tomaz. La otra analiza el financiamiento de una película sobre la trayectoria política de su padre, Jair Bolsonaro. Flavio niega haber cometido irregularidades en ambos casos.
Pese a los cuestionamientos, el Partido Liberal reconoció formalmente la derrota electoral y afirmó que las objeciones deben discutirse por vías democráticas. Flavio, por su parte, anunció que asumirá la jefatura de la oposición al gobierno de Lula y agradeció a los casi 60 millones de brasileños que lo votaron.

