El estado de San Pablo, Brasil, aprobó una normativa que habilita la sepultura de mascotas junto a sus tutores, reconociendo el vínculo afectivo entre personas y animales de compañía.
La medida fue sancionada por el gobernador Tarcísio de Freitas, tras su aprobación en diciembre por la Asamblea regional.
La nueva legislación, conocida como “Ley Bob Coveiro”, se inspira en el caso real.
Bob era un perro que permaneció una década en un cementerio de Taboão da Serra y finalmente fue enterrado junto a su tutora con autorización oficial.

Cada municipio deberá establecer sus propias reglas a través de los servicios funerarios.
Los costos estarán a cargo de las familias propietarias del nicho o sepultura.
En cementerios privados, se permitirá la creación de normas particulares para el entierro de perros y gatos, siempre bajo el marco legal vigente.
Brasil ocupa el cuarto puesto mundial en población de mascotas, con 141,6 millones de animales de compañía en un país de 213 millones de habitantes.
El sector económico vinculado a este rubro facturó en 2024 unos 75.400 millones de reales (aprox. 14.500 millones de dólares), empleando a dos millones de personas.

