Derrame de petróleo: La provincia perdonó a Oiltanking

En menos de un mes la empresa alemana Oiltanking produjo dos derrames de petróleo en el estuario bahiense, que afectaron la zona de la reserva de Bahía Blanca, Bahía Falsa y Bahía Verde la cual cumple con la función de conservación de las aves playeras migratorias y donde habitan también la almeja navaja, pescadilla, delfines, lobos marinos, tortugas, guanacos y la gaviota cangrejera, entre otras especies. Tiene ecosistemas costeros y vegetación de monte. Un pulmón verde del litoral marítimo.

El siniestro del 17 de enero pasado fue por una maniobra de descarga en la monoboya de “Punta Cigüeña”. En el primer incidente, del 26 de diciembre pasado, hubo un derrame de crudo que cubrió unos 5 km de largo, también por una monoboya, donde la empresa Oiltanking no comunicó el suceso pero salió a la luz porque los pescadores de la zona realizaron la denuncia. A Puerto Rosales llegan buques de Comodoro Rivadavia con el petróleo pesado –llamado Escalante– que se produce en el Golfo San Jorge para suministrar a las principales refinerías del país: YPF (La Plata), Raizen (Dock Sud) –abastece las estaciones de servicio Shell–, Axion (Campana) y Trafigura (Bahía Blanca) –dueña de Puma Energy.

Desde el Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires (Kicillof) se “suspendieron preventivamente las actividades” de Oiltanking, una clausura parcial; tiene petróleo acumulado en sus tanques y sus ganancias no corren peligro.

El Ministerio de la Provincia le pidió a la Secretaría de Energía de la Nación (organismo habilitante) que revise la actividad de dicha empresa y vea si está en condiciones de seguir operando. El presidente Javier Milei es un reconocido negacionista del cambio climático y defensor de las ganancias capitalistas. Es ir a saco roto. Recordemos que, bajo el gobierno anterior, el Ministerio de Ambiente -dirigido por Cabandie- autorizó la exploración sísmica y explotación petrolera offshore, dando lugar a un rechazo de toda la población; ha sido el funcionario kirchnerista autor del brutal planteo “no podemos conseguir dólares para pagar la deuda sin contaminar”. Y Milei viene de plantear que “una empresa puede contaminar un río todo lo que quiera”.

En la degradación del ecosistema de Bahía Blanca juega un papel muy importante la empresa Absa (bajo control del gobierno provincial de Kicillof), dado que parte de las cloacas se vierten al mar sin el debido tratamiento; hace un par de años atrás la justicia federal imputó formalmente a la empresa, citando a indagatoria a directivos, actuales y anteriores. Es una de las operadoras de agua y saneamiento de mayor extensión de la Argentina. Según la causa, el 90% de la contaminación en el estuario bahiense es producida por los líquidos cloacales vertidos por Absa sin ningún tipo de tratamiento.

Las empresas del Polo Petroquímico (Dow, Profertil, Mega, Cargill, PBB Polisur, Solvay, Petrobras y Transportadora de Gas del Sur) también hacen su aporte a la contaminación de la Ría. Un fallo judicial de 2022 ordenó al municipio bahiense, a las empresas del Polo y a la gobernación de la provincia de Buenos Aires realizar un fondo contra la contaminación, pero las empresas prefieren pagar las multas y no realizar las inversiones para evitar la degradación medioambiental.

El Estado promueve los negocios como socio de las multinacionales, no protege el ambiente. Además, beneficia a las petroleras a través de distintas prebendas económicas y dándoles luz verde para que saqueen la riqueza del país. Estos negocios tienen como beneficiarios a los empresarios locales e internacionales y fueron promovidos por los distintos gobiernos. Pero también cuentan con el respaldo de Kicillof, que fue muy crítico de las acciones legales que fueron promovidas desde los territorios y consiguieron un amparo transitorio (Serindustria, 13/1/23).

Basta de saqueo y depredación ambiental. Tenemos que luchar para terminar con esta situación. Por un mar libre de petroleras.

Título: FlaMedia

Texto: Nestor Conte – PRENSA OBRERA



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