Irán lanzó un ataque contra el consulado de Estados Unidos, en un hecho que marca una peligrosa escalada en el conflicto abierto tras la ofensiva norteamericana e israelí en territorio iraní.
Según fuentes diplomáticas, el ataque se produjo en las últimas horas contra instalaciones consulares estadounidenses, generando daños materiales y obligando a evacuar al personal.
Aunque aún no se confirmaron víctimas fatales, el hecho fue calificado por Washington como una “agresión directa contra su soberanía diplomática”.
El Departamento de Estado condenó el ataque y advirtió que se trata de una violación grave del derecho internacional.
Funcionarios norteamericanos señalaron que se evalúan medidas de represalia y que se reforzará la seguridad en todas las sedes diplomáticas de la región.
El ataque se inscribe en un contexto de máxima tensión donde Estados Unidos e Israel intensificaron operaciones militares contra objetivos iraníes.
Irán respondió con ataques a infraestructura energética y ahora contra representaciones diplomáticas.
Países aliados de Washington reforzaron la seguridad en embajadas y consulados, mientras la comunidad internacional reclama moderación.
La agresión contra el consulado estadounidense refleja el riesgo de que la guerra en Medio Oriente se expanda más allá del terreno militar y alcance directamente a instituciones diplomáticas.

